Ayuda que llega sobre dos ruedas

Por: Barajas Jiménez Diego Rafael


A lo largo de la historia del cine, se ha mostrado a los moto clubs como grupos delictivos que se dedican a viajar por las carreteras bajo una actitud rebelde y descontrolada, tal es el caso de la película The Wild One de 1953, una de las primeras películas dedicadas a exponer el fenómeno biker en el momento de su formación. La película está basada en una hecho real acontecido en 1947, cuenta la historia de un grupo de motociclistas que llegó a un pueblo de California en Estados Unidos llamado Hollister, lugar en el cual los miembros del club protagonizaron hechos vandálicos y altercados con los mismos pobladores del lugar.

El altercado entre los motociclistas y pobladores del pueblo de Hollister fue un acontecimiento que empezó a forjar la mala imagen de los clubs de moteros en los Estados Unidos. De igual manera se mostró por primera vez la apariencia de un motociclista, y la actitud que conllevaba ser uno, formando así la típica imagen del hombre con chaqueta que viaja en moto.

El estereotipo formado de los moto clubs se ha reforzado en películas a lo largo de la historia de Hollywood, incluso ha habido cortometrajes como Hells Angels on Wheels (1967) en donde se filmaron auténticas peleas de motociclistas. Del mismo modo se han realizado series que muestran a dichos clubs como agrupaciones criminales relacionadas con problemáticas de distribución de armas, narcotráfico y asesinato, como la serie de Kurt Sutter, Sons of Anarchy (2008).



Escudados con chalecos y chaquetas de cuero al fiel estilo de Marlon Brando en The Wild One (1953) y sobre una motocicleta como Pedro Infante en A Toda Máquina (1951) los moto clubs de la Ciudad de México se mueven entre semana sobre dos ruedas bajo las luces de la ciudad, mientras que los fines de semana por medio de caravanas sobre la carretera, los integrantes de estas agrupaciones se trasladan sobre sus motocicletas y automóviles en busca de una nueva travesía para contar.

Algunas de estas agrupaciones mencionan que su fin es salir a viajar sobre la carretera en grupo, pero de igual forma realizan rodadas para convivir con familia y amigos, enfundados en una comunidad de respeto. No se tratan de grupos de delincuentes o de vándalos como se ha mostrado en las series y películas de Hollywood, son asociaciones conformadas por grupos de familias y amigos que van más allá de una simple organización para divertirse, los clubs de la Ciudad de México también realizan actividades benéficas en favor de personas de bajos recursos.


Carlos Waller un motociclista de 28 años, miembro del club Inquebrantables de la ciudad, cuenta que los moto clubs surgen en Estados Unidos después de la 2ª Guerra Mundial cuando los jóvenes veteranos que regresaban tenían mucho tiempo libre, motivo por el cual deciden crear dichos clubs con el fin de sentir la adrenalina que había quedado después de la guerra.

Los moto clubs son formados por medio de un organigrama de militar en dónde se especifican los cargos internos de los grupos, con la figura de un presidente, vicepresidente, sargento de armas, tesorero y muchos más puestos que conforman la mesa directiva.

Cada cargo lleva diferentes funciones, el sargento de armas en algunos moto clubs se ha concebido como aquel miembro que en caso de un descontento entre grupos, se pelea a golpes con el sargento de armas del club contrario para resolver dicho conflicto, sin embargo, en su club Inquebrantables, comprenden a la figura del sargento de armas como una persona mediadora de conflictos entre la policía o entre algún otro moto club, sin la necesidad de llegar a los golpes.

Del mismo modo Luis Anaya, presidente del moto club División Capital de la Ciudad de México, hace hincapié en el hecho de que hoy en día la convivencia entre los clubs de motociclistas en la ciudad es más cordial en relación con años anteriores. El sargento de armas en su grupo de igual forma lo conciben como una persona pacifica que busca solucionar los problemas, en lugar de acrecentarlos por medio de los golpes.

“El sargento de armas no es para propiciar los golpes, es para propiciar la paz, busca solucionar un conflicto. Los golpes son el último recurso que nosotros como División Capital propiciamos llegar”. Luis subraya que en su club no se propicia la violencia, sino que buscan crear una convivencia pacífica entre sus mismos miembros, y con los integrantes de los otros moto clubs de la Ciudad de México.



Algunos miembros de grupos de motociclistas como Martín Martínez de 29 años, considera que aún sigue presente el estereotipo formado hacia los integrantes de dichas agrupaciones, menciona que a lo largo de su desprendimiento como miembro del club Capitalinos®, se ha percatado que aún existe el estereotipo hacia su persona y hacia sus compañeros. “Todos hemos tenido amigos y conocidos que creen que en nuestro grupo se concentran malas personas, que toman alcohol, que se drogan, pero poco a poco se dan cuenta de que no es así”.

Del mismo modo, su compañero Leonardo Juárez de 20 años concuerda que aún existe la típica imagen del motociclista malo, o del hombre motociclista con barba de edad avanzada, sin embargo, subraya que en su club hay gente de todas las edades, desde miembros con 18 años, hasta los más longevos con 72.






Algunos miembros del moto club Bikers & Routes México relatan algunas ocasiones en dónde se les ha discriminado por la forma en la cual visten. Tal es el caso de Tania González, una mujer biker de 38 años que cuenta que la han catalogado a ella y a sus mismos compañeros como delincuentes por la forma en la cual lucen. “La gente en la calle te llega a juzgar por la ropa, muchas veces no saben porque vestimos así, las botas por ejemplo son de protección para los pies, el chaleco y la chamarra son protección, porque si llega a haber un percance, te protegen.”.

Sin embargo, Tania recalca en el hecho de que todas esas ideas deben de dejarse atrás, “yo trabajo, soy una persona respetable, porque en mi trabajo a lo mejor no me conocen así, pero yo soy jefa, pago sueldos, tengo personas que trabajan para mí, somos empresarios, pero la gente no piensa eso”.

Así mismo, Leo “Biker” piensa que el estereotipo formado de los integrantes de este tipo de organizaciones se centra en el hecho de catalogarlos como personas malas, como delincuentes por la manera en la cual visten. Sin embargo, él menciona que toda la ropa y utensilios que utilizan son para identificarse entre los mismos integrantes de su club, y para protegerse de un posible accidente.

Por su parte Esmeralda González, otra mujer motociclista de 41 años del club Bikers & Routes, siente que cada que llega a un lugar junto a sus compañeros, las demás personas los miran de forma extraña, pero menciona que dentro del mismo club hay abogados, doctores, enfermeras, secretarias, y demás personas que trabajan de forma ardua poder viajar en grupo. “Todavía existe ese estereotipo de que somos los malos, pero ya cuando se acercan y te empiezan a conocer se dan cuenta de que es completamente erróneo”.






Por su parte, Carlos Waller menciona que el estereotipo de los motociclistas va a depender del sector social al que se le pregunte. “Hoy en día es difícil es encasillar a las personas por la forma en que visten o qué medio de transporte utiliza, me parece que (el estereotipo) se va cambiando pero ya no va de esa forma”.

Hugo Menchaca de 39 años, tesorero del moto club Capitalinos, relata una ocasión en donde su moto club viajó a una reunión de motociclistas en Las Vegas. Cuando llegaron al hotel en el cual se iban a hospedar, los dueños del establecimiento les prohibieron usar los chalecos de su club en las inmediaciones del lugar, debido a las riñas que ha habido en Estados Unidos entre las bandas de motociclistas, mismas que afirma siguen existiendo.

Hugo considera que la fama de los Hells Angels sigue presente en los Estados Unidos, y que aún hay personas que siguen ese lineamiento de reproducir la ideología de hacer el mal sobre una moto. “Siempre va a haber gente de todo tipo, buena y mala, pero nosotros buscamos hacer ese contrapeso ideológico. La diferencia está en cómo contemplamos el usar una motocicleta y las cosas que hacemos cuando nos subimos a ella”.



Estar en dicho tipo de agrupaciones no solo significa salir a fiestas y a rodar en carretera, en ocasiones los integrantes se reúnen para realizar actividades de labor social. Suelen unirse colectivamente entre familias y motociclistas para ir a regalar juguetes y ropa a niños de bajos recursos.

El club Capitalinos® desde su fundación en el 2016 ha realizado actividades en favor de diversas comunidades, pero la rodada que más recuerdan fue la que se realizó en su primer año como agrupación en el 2017. En aquella ocasión acudieron el día del niño a la comunidad de Teñhé en Hidalgo, Leonardo Juárez asegura que se regalaron entre 1,000 y 1,500 juguetes, así como dulces, zapatos y ropa a los niños de dicha comunidad.

Leonardo menciona que cada año por ley en su club hacen la rodada del día del niño. “Nos ponemos de acuerdo con los ayuntamientos, con el gobierno municipal para hacer este evento, nos prestan instalaciones, nos juntan a los niños y empezamos a regalar (juguetes) y de ahí generalmente nos reciben con comida, se nos reconoce, a veces por la misma alcaldía por las acciones realizadas en beneficio de las personas”.

Hugo Menchaca menciona que en su primera rodada como miembro del club Capitalinos regaló juguetes el día de los Reyes Magos. “Mi primera rodada fue la que más recuerdo, todos nos disfrazamos con sombreros, corbatines, fue increíble. Vemos toda esa pobreza, y nosotros como mc queremos reescribir la historia de los moto clubs haciendo el bien a todas las personas que se puedan ayudar”.

Israel Morales de 44 años, miembro del club Capitalinos® en aquella ocasión se vistió con una botarga de Tiger, relata que cuando fueron a la entrega de juguetes llegaron todos sobre sus motocicletas, con chalecos e insignias, y en medio de todos los motociclistas se encontraba él vestido con la botarga del personaje que los niños reconocieron con suma facilidad. “El acudir a todas esas comunidades tan lejanas fue una linda experiencia. Ya tengo una (botarga) de Mickey Mouse para el siguiente año”.

Leonardo confirma que en dicho tipo de rodadas suelen ayudar la mayoría de los integrantes del club, y es sumamente gratificante para él ver la unión que genera ayudar a dichas personas, el apoyo como tal no es obligatorio, pero consideran que dicha ayuda es para regresarle a la vida un poco de lo que les ha otorgado.



Bikers & Routes por su parte ha organizado diversas rodadas para ir a repartir juguetes a niños de bajos recursos, recalcan que dicha ayuda la hacen sin tratar de obtener algún beneficio o reconocimiento. Así mismo a lo largo del año acuden a diversos viajes que realizan los moto clubs más allegados a ellos, pero Tania González menciona que en su grupo realizan una en especial el día de reyes magos.

Los días 6 de enero acuden a la comunidad de Jocotitlán en el Estado de México para repartir ayuda. “Cuando llegamos, están todos los niños sentados, ordenados. Levamos ropa, juguetes, zapatos, dulces, les damos vueltas en la moto a los niños. La gente se ve muy contenta, muy agradecida”.

Así mismo, la agrupación de moteros División Capital, realiza diferentes actividades en favor de los necesitados, el presidente del club Luis Anaya, coordina junto a una asociación llamada Riders Ayudando para ayudar a las personas de bajos recursos, ya sea en el día del niño o día de reyes. “Esta parte de ayudar a los necesitados es algo que debe de estar en el ADN de una persona o de un motociclista, si lo podemos hacer sobre dos ruedas qué mejor”.

Por su parte, el club Inquebrantables no realiza rodadas en favor de proporcionar ayuda benéfica a personas de bajos recursos, sin embargo, participan en diversas rodadas de repartición de juguetes, o en diferentes eventos que se van generando en Arangos Riders Room, lugar destinado para la convivencia entre motociclistas y moto clubs de la ciudad, ubicado en la zona de Patriotismo.



La asociación de Riders Ayudando se puede encontrar en la red social Facebook, se define como una organización sin fines de lucro, y en sus publicaciones se pueden encontrar fotos y videos de motociclistas ayudando a personas en diferentes circunstancias, regalando juguetes a niños, o conductores participando con un donativo voluntario para realizar rifas de motocicletas, en favor de regalar el dinero recabado como donación a personas que lo necesitan.

Así mismo, en el perfil de Facebook de la asociación hay fotos y publicaciones de moteros ayudando en algunos de los lugares dañados tras el sismo del 19 de septiembre del 2017. En las publicaciones se expone la ayuda brindada ante dicho acontecimiento por parte de los motociclistas, mismos que decidieron ayudar en la repartición de víveres, y como portavoces de las personas que se encontraban en necesidad en dichos momentos.



En el sismo del 19S la ayuda brindada por la sociedad fue enorme, gente de todas las edades y de todos los sectores sociales salieron a ayudar. Unas de las figuras más recurrentes entre los que se encontraban ayudando además de las personas de seguridad, fueron los motociclistas. Era sumamente recurrente ver en las calles durante aquellos días a personas sobre motocicletas repartiendo víveres y transportando personas de un lado a otro.

Los miembros de los clubs de motociclistas ayudaron en gran medida en dicho acontecimiento por la gran oportunidad que la motocicleta brindaba en cuanto a movilidad, ayudaron llevando víveres a lugares damnificados tanto de la ciudad como de provincia, tal es el caso del moto club Capitalinos® que junto a la Coparmex de Puebla, repartieron provisiones a la gente más necesitada en aquella ocasión. Así mismo, los moteros entrevistados de dicho club ayudaron transportando personas y escoltando coches de un punto de la ciudad a otro.





Custom Rock Garage y Arangos Riders Room son dos lugares creados con el fin de llevar a cabo una convivencia sana entre motociclistas y moto clubs. Ambos lugares crean diferentes eventos para que conviva la comunidad biker con familias e hijos.

Custom Rock realiza bastantes eventos para que a gente que lo desee pueda acercarse. Del mismo modo Arangos Riders Room es un restaurante, taller y tienda dedicada al motociclismo. El lugar ubicado sobre la avenida Patriotismo, recibe cada día la llegada de varios motociclistas que llegan para pasar un buen rato entre la comunidad biker de la ciudad. Aunque la mayoría de las personas que llegan ahí viajan en moto, también es recurrente observar la llegada de familias completas al restaurante para comer y tomar un trago.

En ambos lugares es recurrente observar que realizan diferentes eventos para convivir entre grupos de familias y amigos en una sana convivencia, disfrutando su misma pasión por el motociclismo. En sus redes sociales también se pueden encontrar fotos, videos y eventos realizados en favor de ayudar a zonas marginadas del país.



La comunidad biker en México, no está llena de delincuentes, de ladrones o vándalos, Bikers & Routes, Inquebrantables, División Capital y Capitalinos® son un ejemplo de ello. No son solo personas sobre motocicletas yendo de lugar en lugar en busca de historias por contar, los moto clubs van más allá de la mera convivencia local.

Poco a poco, han ido rompiendo la mala imagen que se ha formado y difundido a través de los diversos medios respecto a su conformación y convivencia como grupos. Por medio de acción social, se han ido ganando los corazones de diferentes personas, desde amigos motociclistas de otros lados, hasta gente de bajos recursos que son beneficiados por la ayuda que ellos proveen de vez en vez.

Algunos de los motociclistas afirman que la ayuda que proveen sale del corazón, y por ello tratan de no darle tanta publicidad a sus actos benéficos, mientras que otros realizan dichas actividades en razón de borrar esa mala imagen del motociclista. Sea como sea, la comunidad de motociclistas en la ciudad es muy extensa, y son personas que meten el hombro en momentos de necesidad, tal como afirma Luis Anaya.


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